He disfrutado mucho con la lectura de este libro, como pueden comprobar. Es tal la memoria de Luis Acín y su capacidad de guar- dar papeles, documentos, discursos, menús y hasta servilletas que será raro que cualquier ciudadano de Huesca no se descubra citado, o quizás halle una referencia que afecte a un antepasado suyo. Va por concejales, o candidatos, vecinos, amigos, compa- ñeros de colegio, adversarios políticos, clientes o proveedores. La pantalla fotográfica de Acín lo captaba; su memoria lo archivaba y su maquinaria analítica lo presenta aquí cronológicamente. Sugiero, si se admite el consejo, que comiencen a leer por el capítulo que más les atraiga, bien por el título o por proximidad personal a los hechos narrados. Sin amedrentarse por la numera- ción de las páginas, que es muy alta ciertamente. Pero una vida tan intensa y veloz, con tantos frentes abiertos, es muy difícil de condensar. Casi se podría decir que es la historia de toda una vida, que equivale casi a dos, o más, por su frenética actividad, pero vivida en el mismo tiempo. Gracias, Luis, por escribir este testimonio. Manuel Campo Vidal