A los miles de Aragoneses y, a los miles de frecuentadores del Pirineo de toda España , les sorprenderá el acierto al recrear el paisaje del Valle de Echo, en el que se desarrolla la historia, y donde el amor y el contrabando se mezclarán. Capta este relato desde el principio y sin que resulte superflua la descripción de las tradiciones, sumamente instructivas, que incluye en algunos capítulos y que sirven para completar la sugestiva evocación de aquellos tiempos y parajes.